EXPERIENCIA DE UN FOODIE EN EL ARANJUEZ | Steak House Aranjuez
1145
post-template-default,single,single-post,postid-1145,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive
 

EXPERIENCIA DE UN FOODIE EN EL ARANJUEZ

EXPERIENCIA DE UN FOODIE EN EL ARANJUEZ

Esa ilusión, que se suele confundir con los nervios, más que nada por la respiración arrítmica que te marcas inconscientemente, cosa que uno no entiende, porque no vas a la boda de tu amistad más querida o a un juicio, sino a una cena con gente estupenda que comparten la misma pasión que yo, el buen comer.

Y me pregunté, ¿dónde me reúno con mis foodies?, porque realmente quería dejar la quedada con buen sabor de boca, conocer tantos restaurantes a veces puede jugar en tu contra a la hora de elegir. Pero si tengo que rememorar experiencias gastronómicas, Aranjuez Steak House es el primer recuerdo que me vino. Ya está, decidido.

Sin retraso alguno, entramos en el establecimiento. Un comedor bien elegante, con sus flores, cuadros, y cómo no, ahí estaban los camareros, preparados y bien elegantes para atendernos.

De entrante, unas zamburiñas. Nunca decepcionan, cada una te envuelven en un significado traducido en jugosidad y ternura que te explican con tal intensidad lo agradecido que hay que sentirse por poder comer. La tortilla de patata, otra fantasía. Como bien expresó mi invitada, la tortilla no es acuosa, sino cremosa, la patata caliente cuaja con toda buena intención con el huevo, simplemente delicioso.

La artillería pesada llegó a la mesa, por mi parte, escogí el tartar de atún; aún me acuerdo la primera vez que lo degusté, estaba delicioso. Otra de mis compañantes se lanzó a por el chuletón. Yendo en cadena, otro de nosotros escogió los filetes de Punta Trasera Res Aranjuez, 100% vacuno, cortado y preparado con la técnica secreta de la casa. A mi izquierda, un Steak Tartar de solomillo iba desvaneciéndose tenedor a tenedor por una preciosa foodie, siguiendo la lectura de orden, unas alcachofas confitadas, filetes Res Aranjuez con sus salsas y un sapito de barriga negra  de patatas y pimientos rojos se las vieron por los paladares aliñados de entusiasmo y…hambre desde luego.

Para acabar el cuento con un final feliz, una tarta de queso, otra de Santiago y el coulant de chocolate aterrizaron bien solemnes. El sabor del bizcocho bien horneado con el chocolate de primera, nos dejó sin palabras, la tarta de queso posaba con toda confianza “fresada” en su copa, dispuesta a darlo todo, y desde luego será la que más echaré de menos de momento. La tarta Santiago, una obra de arte gallega, con su nombre de herencia histórica, nos ofreció una dulzura inolvidable, un glaseado justo, las almendras cumplieron con su cometido, y el bizcocho de lo más suave.

Una experiencia gastronómica, que sin duda, se disfruta potencialmente en compañía, muchas gracias mis amados foodies por aceptar la invitación, y gracias Aranjuez Steak House por esforzaros tanto por honrar nuestros paladares.

-Un foodie apasionado de la gastronomía.

No Comments

Post A Comment