Las zamburiñas del Aranjuez Steak House | Steak House Aranjuez
1139
post-template-default,single,single-post,postid-1139,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive,elementor-default
 

Las zamburiñas del Aranjuez Steak House

Las zamburiñas del Aranjuez Steak House

Chlamys Varia si nos ponemos cultos, pero como queremos ponernos las botas, mejor decir
zamburiñas, residen en el océano Atlántico. No las confundamos con las vieiras, que son más grandes, pero lo que importa no es el tamaño sino el sabor.

Aquí las zamburiñas ganan terreno, ya que tiene varias formas de sazonarlas, aunque el método fundamental es ponerle escamitas de sal, lo digo porque así es cómo los hacen en Aranjuez Steak House…y aluciné. Vamos poco a poco.

El restaurante Aranjuez Steak House lleva ya 40 años en la mochila toda la gastronomía gallega tradicional, la casa madre yace en Caracas, Venezuela, de los más famosos del país, la ambición sigue porque ahora tenemos uno en la Calle Capitán Haya,19 en Madrid. Así es como los hacen.

1. Despegan el bivalvo de su concha para limpiarlas y quitar con el cuchillo los órganos filtradores que utilizan para alimentarse del plancton, planchan ambas partes por separado, acto seguido
salan la carne y llenan de aceite de oliva las conchas (solo se emplea la pieza base) . Se dejan unos minutos cocinándose con vuelta y vuelta a la carne, cuando el sabor de la concha se junte
con el aceite, el chef los baña en el mismo aceite potenciado, solo queda esperar 2 minutos.

2. Mientras, el chef va aliñando con el aceite Virgen Extra una ensalada de rúcula ya colocada en el centro del plato, para luego coronarla con un limón cortado en estrella.

3. Por último, el chef rodea la ensalada con las zamburiñas.

¡Y listo!, de la simplicidad nace la exquisitez, eso sí, la materia prima debe ser de primera sin lugar a duda. Este plato rico en potasio es una santa adicción; el tamaño del molusco favorece la concentración del sabor, le recomiendo exprimir el limón tanto en la ensalada como en las zamburiñas, esto ayuda a equilibrar la amargura de la rúcula con el sabor salado del molusco.

No Comments

Post A Comment